Una muestra de nuestra poesía, editada en Italia

Acaba de salir a la luz "Reflejos", una antología poética de una docena de autores españoles e italianos, en la que se encuentra una selección de los últimos poemas de Luis Andrés Domingo Puertas, vecino de Villarejo de Salvanés. Luis Andrés Domingo es conocido por su profesión de arqueólogo e historiador. Pero lo que pocos sabían, hasta ahora, es que lleva escribiendo poesía desde que era muy joven; que la poesía es una de sus grandes pasiones.

Un día nos entretuvimos en buscar su nombre en el Google, por pura diversión. Aparece por sus trabajos sobre arqueología e historia, por sus publicaciones en revistas especializadas; porque otros le citan. Luis Andrés se ríe. Se ha ganado la vida rastreando las huellas de nuestros antepasados. Ha construido su historia gracias a la historia de otros. Eso es lo que la gente conoce de él. Pero un día, un poco por casualidad y en una conversación de esas de wasapp comenzó a jugar con las palabras, a construir metáforas. Al principio fue bromeando, hasta que vimos que algo más se escondía detrás de esas palabras, y confesó. Y no sólo confesó; se animó a tirar versos al aire, a través de Facebook; a dejarnos disfrutar de un arte que viene de lejos porque él escribe desde siempre.

Luis Andrés Domingo tiene una carpeta llena de manuscritos y folios impresos llenos de versos. Un día dejó que un par de amigos la hojeáramos al calor de un café. Dice él que dejarnos ver esta carpeta es como salir desnudo a la calle. Y es que ahí están sus primeros versos. Los que le gustaron, y los que no; los que le gustan más ahora, porque cree él que con el paso de los años les ha sentado bien envejecer, como el vino. Esa carpeta y los poemas de los últimos meses que la engordan, son un pequeño tesoro, que va dejándose contemplar.
Ahora sus versos vuelan por un libro titulado "Reflejos", de la editorial italiana Pagine, y en el que participan doce poetas de diferentes puntos de España e Italia, entre ellos Luis Andrés Domingo.
La poesía de Luis Andrés tiene la complejidad que esconde lo sencillo. Es un canto a la belleza y a las sensaciones que producen las vivencias más cotidianas, los paisajes, los momentos. Es una poesía que huele, sabe, suena... y que es ideal para cerrar los ojos, y dejarse llevar, sin pretensiones. Una escritura llena de metáforas y de elegantes juegos de palabras que hacen que algo que no se puede tocar, como es un poema, te toque a ti y te dé escalofríos.
El poema "En esta hora tendida" de Luis Andrés Domingo es un ejemplo. ¿Puede un reflejo escucharse?, ¿puede tener la música sabor a manzana? , y la luz, ¿podrían tener notas?, y además ¿cómo puede ser triste una alegría? Juzguen ustedes mismos:


EN ESTA HORA TENDIDA


En la página en blanco de febrero,
con las últimas notas de una música triste
escrita por el sol en el tendido eléctrico
o arañada a un café o a las palabras
cuando menos se espera,
mientras todo se va y así todo me deja
ese caudal de luz en el umbral del mundo.
Ahora,
en la página blanca de febrero
un nombre es pájaro que cruza ante mi espejo,
un ave migratoria que hace nido
en la fronda empañada de mis ojos.
Y escucho su reflejo en esta hora tendida
que compone su música con sabor a manzana al otro lado
y recoge las notas de la luz
con esa alegría triste
que nos traen los recuerdos.

 

El libro "Reflejos" se vende en formato ebook a través de la web: poetas y poesía y se difundirá también en ferias del libro italianas.