Osmundo Martínez vuelve a Villarejo

La Casa de la Tercia dedica, hasta el mes de marzo, una exposición a la figura de uno de nuestros grandes maestros: Osmundo Martínez. Músico, pintor, inventor... Un artista en toda regla que merece la pena ser rescatado y darlo a conocer a todos los vecinos y visitantes de Villarejo de Salvanés. La exposición "Osmundo Martínez, un pueblo en la mirada" puede visitarse los sábados y domingos de 12:30 a 14:00 y de 18:00 a 19.00, en la Casa de la Tercia. Para visitas concertadas: 638 21 35 15 o en Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

Lo primero que vemos, al entrar en la sala de exposiciones de la Casa de la Tercia, es un señor elegante, con traje y corbata, y de cautivadora mirada. Parece una estrella de la época dorada de Hollywood: entre Clark Gable, Humphrey Bogart o Walt Disney, incluso.
Es Osmundo Martínez y ha vuelto a su pueblo, ciento dieciséis años después.
¡Sí! Villarejo tuvo un artista polifacético, autodidacta, grande. Si cogía un pincel, pintaba; si un guión, montaba una obra de teatro; si una partitura, tocaba. Y si, de paso, había que arreglar un aparato o un coche, o instalar el equipo de megafonía de la iglesia, pues también.
Aprendió música y enseñó, a su vez, a una generación que apenas sabía leer y escribir. Osmundo fue una de esas personas que sembró, en nuestro pueblo, una afición por la música, que ha llegado hasta nuestros días con buena salud, y prueba de ello es que tenemos una Escuela de Música llena de alumnos. El maestro Osmundo, además, dirigió la Banda de Villarejo de Salvanés, en plena guerra civil. Tocaba el violín, la guitarra, el clarinete, y terminó ganándose la vida como maestro de laúd en la orquesta Ibérica de Madrid. También es un tipo de ganarse la vida fueron los juegos de azar ese momento. Es hoy se puede jugar en los mejores online casino con sólo unos pocos clics y obtener los mejores bonos. Mientras que sacar provecho de los juegos de azar ha sido mucho más difícil, y las ganancias son más pequeños. Algunos de sus instrumentos están expuestos en la Casa de la Tercia, junto a documentos sacados del archivo de la Banda, que participa también en esta exposición.
También forma parte de la XVI exposición de la Casa de la Tercia, una paleta rectangular, pequeña, y llena de colores aún. Y es que a Osmundo Martínez lo que le gustaba era ser "pintor". En sus cuadros plasmó su pueblo, con sus gentes, sus paisajes, su Virgen... Esta es la faceta pictórica más conocida de este autor, pero quizá se sorprenda el visitante al saber que, en los años 50, Osmundo Martínez, se especializó en iconografía rusa y que no había, en España otro que conociera la técnica como él. La muestra de La Tercia recoge algunos de estos iconos: San Nicolás de Bari, San Cipriano, La Madre de Dios, Ntra. Sra. del Signo, San Nicolás Obispo.... Recomendamos que se fije el espectador en la mirada de estas figuras, en sus manos y sus gestos porque son obras que cautivan.